Germinación de semillas autóctonas mediterráneas

¡Aporta tu grano de arena a la restauración de la Vega Baja! Utilizar especies autóctonas en nuestros balcones y jardines es la mejor decisión que podemos tomar, porque son las mejor adaptadas a las condiciones locales, además de ser las únicas que permiten reconstruir los ecosistemas o hábitats propios de la zona. Sin embargo, en los viveros de la Vega Baja es complicado encontrarlas y son mucho más frecuentes las especies exóticas y ornamentales.

Si quieres cultivar tus propias plantas para tu jardín sostenible, ahorrando agua y fomentando la biodiversidad de tu zona, ¡anímate a aprender a germinar especies autóctonas! Se trata, además, de una afición directamente conectada con la vida que nos rodea, una lección de paciencia y biología en vivo que a veces se convierte en un auténtico desafío botánico.

planta creciendo en un semillero

La ciencia de la semillas

Para tener éxito en las germinaciones, es necesario entender que las plantas mediterráneas siguen estrategias para optimizar la supervivencia de sus semillas. Reproducir esta estrategia es clave si queremos que nuestras semillas germinen con garantías.

En primer lugar, hay que saber que no todas las semillas resisten la desecación por igual, lo cual es importante de cara a su conservación. Los tipos de semillas en función de su tolerancia a la desecación son los siguientes:

  • Semillas ortodoxas: se pueden secar y guardar durante años. Ejemplos: lentisco, palmito, pino
  • Semillas recalcitrantes: no toleran la desecación y deben plantarse rápido. Ejemplos: encinas y coscojas (bellotas), castaño.
semillas en una mano

Por otra parte, muchas semillas no van a germinar directamente si las plantamos, porque tienen una barrera, llamada latencia o dormición, cuyo objetivo es retrasar la germinación hasta que llegue el momento propicio. Algunos tipos comunes de latencia son los siguientes:

Es común que las semillas no presenten una sola de estas latencias, sino una combinación de ellas.

¡Manos a la obra!

Germinar semillas de especies autóctonas no requiere instalaciones caras ni complicadas. Lo más importante saber es dónde y cuándo recoger tus semillas, así como conocer el proceso germinativo específico que sigue la especie que has seleccionado.

manos plantando semillas en semillero

Los pasos a seguir son los siguientes:

  • Recolección. Primero asegúrate que tu planta objetivo no esté protegida, ya sea por su especie o su ubicación. Recoge la cantidad mínima de semillas y deja siempre suficientes en la planta ya que, además de garantizar su reproducción, los frutos y semillas suponen una fuente importante de alimento para la fauna.
  • Limpieza. En casa, limpia las semillas con agua limpia en un colador y, en caso de estar contenidas en frutos, retira bien la pulpa. Si no las vas a plantar rápidamente, deja secar las semillas 4 o 5 días al aire y luego guárdalas en un recipiente cerrado en la nevera.
  • Tratamiento. Consulta si tus semillas presentan latencia y aplícales el tratamiento correspondiente. Te dejamos unos ejemplos abajo.
  • Siembra. Utiliza macetas profundas (mínimo 20 cm), que rellenarás con un sustrato drenante, por ejemplo mezcla de turba o fibra de coco y tierra local cribada, sin grava o piedras en el fondo. Si piensas trasplantar tus plantas en el suelo más tarde, usa semilleros forestales. Las semillas se deben sembrar a una profundidad comprendida entre su propio tamaño y el doble de éste.
  • Exposición y riego. Coloca tus macetas en un lugar con luz. En invierno pueden estar expuestas al sol directo, pero en épocas cálidas mejor preferir sitios protegidos. Riega con regadera de lluvia fina, sin exceso de humedad para evitar encharcamiento de raíces y hongos.

Te dejamos aquí algunos datos de especies emblemáticas de nuestra zona:

Lentisco

  • Recogida en septiembre/octubre
  • Semilla ortodoxa
  • Sin latencia, aunque 1 mes de estratificación fría en nevera acelera su germinación
  • Curiosidad: su resina (almáciga) se usaba como chicle en la antigüedad

Coscoja

  • Recogida en octubre/noviembre
  • Semilla recalcitrante
  • Sin latencia. Es aconsejable un remojo previo de 24 h
  • Curiosidad: es capaz de rebrotar tras incendios o sequías

Algarrobo

  • Recogida en septiembre/octubre
  • Semilla ortodoxa
  • Latencia física. Poner las semillas 5-20 segundos en agua hirviendo
  • Curiosidad: sus semillas regulares se usaron como unidad de peso para el oro

En ARBA Vega Baja, creemos que cada semilla es una promesa de futuro para nuestra comarca. Pronto organizaremos talleres de recolección y germinación donde podrás aprender estas técnicas de forma práctica.

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