Qué hacemos
Nuestras actividades
En ARBA Vega Baja nos dedicamos a la restauración de comunidades vegetales autóctonas, base para la recuperación completa de nuestro entorno.
Ya sea un terreno degradado sin apenas vegetación, un pinar de repoblación con baja biodiversidad o una zona verde urbana, nuestro objetivo es siempre el mismo: establecer un ecosistema autóctono diverso y duradero en la zona de actuación. Es así, parcela a parcela, como aspiramos a crear una red de espacios naturales conectados que se refuercen unos a otros y que actúen como tantos núcleos de dispersión.

Replantación y siembra de terrenos degradados
Aceleramos la sucesión natural

Recuperación de biodiversidad
Reintroducimos las especies autóctonas del lugar

Renaturalización de espacios urbanos
Sustituimos vegetación exótica por comunidades autóctonas

Divulgación y sensibilización
Transmitimos el conocimiento e interés por nuestro entorno natural
Nuestro método
Una restauración exitosa no se improvisa. En ARBA Vega Baja nos valemos de las lecciones aprendidas de nuestra organización en los numerosos proyectos de zonas cercanas, así como del conocimiento científico existente.
Las etapas que seguimos son las siguientes:
Estudio del terreno
Recopilamos todos los parámetros del terreno que son determinantes en la restauración: normativa aplicable, topografía, microclima, composición del suelo y más.
Análisis de comunidades vegetales
Estudiamos las especies presentes y potenciales, identificando las comunidades vegetales que servirán como líneas maestras del plan de restauración.
Plan de restauración
En base a los estudios previos y a los medios disponibles para cada proyecto, preparamos un plan de actuación multianual, con fases de ejecución y seguimiento, así como puntos de decisión.
Ejecución
Una vez validado el plan, iniciamos las actividades definidas, como: preparación del terreno, plantación y siembra en período húmedo, instalación de riego, comunicación, etc.
Seguimiento
El control de la germinación y supervivencia de plantas, los riegos, la reposición de marras, etc. aumentan las posibilidades de éxito, y permiten aprender y orientar la restauración.
